sábado, 6 de marzo de 2010

Renacer (encarrilada) de las cenizas

Este otoño pasado, con el patrocinio de Telefónica, se organizaron en diversos “centros de la cultura” de España, visitas guiadas para conocer las interiordades de los mismos. En el caso de Valencia, el centro visitado era el Palau de les Arts Reina Sofía. A través de la pertinente página de Internet me apunté para la visita, aunque sin éxito, consiguiendo sólo un premio de consolación, por así decirlo.

Las visitas eran nocturnas, dentro de esta tendencia tan moderna de hacer las cosas de noche para así gastar más en iluminación, horas extraordinarias, y otras menudencias. Tal vez así, alguien crea que podemos salir de la crisis, renaciendo de las cenizas en que nos hemos convertido.

Sin embargo, esa virtud, como todo el mundo sabe, sólo la tenía el Ave Fénix, aunque a veces, la cedía, como hizo en 1837 en Venecia, cuando a finales del año se pudo inaugurar la reconstrucción de un teatro totalmente destruido por un incendio en diciembre de 1836. Lógicamente, tras dicha proeza, el teatro pasó a ser llamado como el Ave, en italiano, claro, es decir, “La Fenice”.

En nuestro viaje a Venecia estuvimos junto al Gran Teatro La Fenice, aunque, ni de día, ni de noche, entramos a verlo. De haber podido estar algo más de siglo y medio antes, hubéramos podido presenciar, fuera, toda la agitación de la sociedad veneciana entrando en el teatro, y dentro, la experiencia de un estreno.


Y es que en el Gran Teatro La Fenice, con libreto de Francesco Maria Piave y música de Giuseppe Verdi, “expresamente composta per questo Teatro”, la tarde de un 6 de marzo como hoy, pero de 1853 (“si alza la Tela alle ore 8 precise”) tenía lugar la “prima rappresentazione dell’opera nuova”: La Traviata.

Tal vez esta circunstancia sea la que convierta esta ópera de Verdi en una presencia casi constante en las calles de Venecia. Pudimos apreciar que eran numerosos los lugares dondes se ofrecían representaciones de la obra. Naturalmente, no asistimos a ninguna de ellas (pues hay que dejar cosas para el siguiente viaje).





Como ilustraciones musicales de esta anotación, enlazo con una escena de mediado el primer Acto, “Un di felice”, en la que Alfredo aprovecha un momento en que se queda a solas con Violetta, durante la fiesta en casa de ella (tras el famoso brindis y un pequeño baile), y le declara su amor por ella, reconociéndole ésta que, incapaz de amar, sólo le puede ofrecer amistad.

En segundo lugar, enlazo con el final de la última escena del segundo Acto: “Alfredo, Alfredo, di questo core”. En esta escena, Alfredo, celoso y totalmente ignorante de los motivos de cuanto ha sucedido, afrenta a Violetta ante todos los invitados de la fiesta, haciéndole decir, incluso a su padre también presente, “Di sprezzo degno se estesso rende / Chi pur nell’ira la donna offende. / Dov’è mio figlio? / Più non lo vedo; / In te più Alfredo / Trovar non so.”. La escena acaba con el lamento de Violetta, viéndose despreciada por aquel a quien ama, a causa del sacrificio que, por ese amor, está haciendo: “Alfredo, Alfredo, di questo core / Non puoi comprendere tutto l’amore, / Tu non conoscí che fino a prezzo / Del tuo disprezzo provato io l’ho”

Las grabaciones enlazadas son de la representación realizada en 1955 en el Teatro alla Scala de Milán, bajo la dirección de Carlo Maria Giulini, con Giuseppe di Stefano interpretando a Alfredo Germont, y Maria Callas a Violetta Valèry.



¡Ah, por cierto! El regalo de consolación que recibí a principios de noviembre era una grabación de… La Traviata.




Créditos:
Foto del autor de la entrada al Gran Teatro La Fenice, de Venecia (septiembre de 2009)

Carátula de la edición de la grabación histórica de La Traviata en el Teatro della Scala de Milán, en 1955, editada por Membran Internacional GMBH

Carátula de la edición de La Traviata de la grabación de la obra en junio de 1991, con Cheryl Lauder y Luciano Pavarotti bajo la dirección de James Levine, editada por Deutsche Grammophon GmbH.

Grabado representando el interior de La Fenice, y cartel del estreno de La Traviata, en el libro que acompaña la edición de DGG.

Folletos varios recogidos en Venecia, en septiembre de 2009.

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