miércoles, 11 de abril de 2012

Pues qué triste, ¿no?

Hoy se ha publicado en La Gaceta una noticia sobre el II Congreso Internacional de la Felicidad que ha concluido “con la certeza [de] que es necesario el amor altruista y compartir para ser feliz, porque "la felicidad está en todas partes, sólo hay que eliminar las barreras"”. El título del Congreso ha sido “La felicidad es más si se comparte”.

La noticia aporta testimonios de diversas personas, cada una, como es lógico, opinando al respecto según su propias características. Lamentablemente, echo en falta, bien porque el peridista no lo haya considerado digno de resaltar, bien porque realmente no se pronunciara, que en el testimonio de Lucía Caram (“monja contemplativa del convento de las Dominicas de Manresa (Barcelona) que ha puesto en marcha una ONG para atender a los niños en la región argentina de Tucumán también ha argumentado que "el secreto de la felicidad está más en dar que en recibir"”) no figure el concepto de Dios.

En todo caso, está claro que la felicidad, según las conclusiones de este Congreso no es posible estando el hombre solo.

Por eso, me llama más la atención la frase de Federico Jiménez Losantos, que aprecié realmente el otro día al preparar esta otra anotación, de que “el hombre, cuando se reúne, pierde. Eso es un hecho científico y probado” (minuto 14:10 de la grabación del especial).

Realmente, si ése es el planteamiento del liberalismo, puro y duro, pues eso, qué triste, ¿no?

4 comentarios:

  1. Me he dado cuentttt que has tenido el precioso detalle de no poner el Sor por delante del nombre de la arpía esa vendedora de crece-pelos llamada Lucía Caram. Mañana si tengo tiempo, escribiré un post en mi blog sobre esta siniestra y oscura tipa. Y si no tengo tiempo, pues, me paso por tu casa y te cuento algo más de esta in-monja.

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  2. Ea, pues ya estamos aquí. Decíamos ayer que diríamos algo de esta chica. Pues bien. Leo esto en un digital: "Sor Lucía Caram, la monja enamorada de Dios y de los pobres"

    Extraño amor ese que no se nombra. Para esta monja, Dios, el Dios cristiano hecho hombre, tiene la misma importancia en su vida que Belen Estaban en la mía. Porque esta muchacha, lo que se dice nombrar a Dios, no lo hace nunca. Para ella, dicho por ella misma en la movida esta de la Coca cola -el patrocinador- y la felicidad, en su vida contemplativa "lleva fatal lo de rezar tantísimo". O sea, Posodo, esto viene a ser como el cirujano que lleva fatal operar a un paciente porque prefiere estar de charleta con la enfermera macizona.

    Hay que joderse con tantas y tantos gili... que hay dentro y en extramuros de la Iglesia.

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  3. Por cierto, y acabo, esta bruja disfrazada de dominica para que no le falte de ná se manifestó orgullosamente en su día de haber votado a favor de la ampliación de la ley del Aborto.



    (ay, si Santo Domingo de Guzmán viera lo que han hecho con su mendicante obra... Ay!)

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  4. Bate: muchas gracias, pues no sabía de esta moza, aunque su inexistente referencia a Dios ya me mosqueó.
    Hoy la trae a sus páginas en InfoCatólica el padre Tomás de la Torre, por si hacía falta añadir algo más a lo tuyo.
    Un saludo.

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