miércoles, 19 de septiembre de 2012

Una pena de… civilización

En una crónica, publicada tal día como hoy, pero de 2007, se podía leer cosas como “irredentismo polaco” y, como explicación, “la sensibilidad especial hacia cuestiones como las del aborto en un país católico como Polonia y en un gobierno radical-nacionalista”, es decir, viniendo a decir que los polacos son raros.

En la misma crónica se nos ilustró, por si no teníamos bastante por aquí, acerca del “ingenio humorístico” de un tal Bermejo, por aquel entonces ministro español de Justicia: “tuvo una intervención jocosa en la que propuso «añadir no sólo el derecho a la vida, que todos respetamos, sino también el debate sobre las células madre, los accidentes de tráfico o los laborales»”. Yo, desde luego, no calificaría una intervención en estos términos sobre este tema como “jocosa”.

La crónica la firmaba Enrique Serbeto, y fue publicada, lamentablemente, en ABC.

Alborotadores gemelos Kacynski” es, en cambio, la calificación que utilizó María Ramírez en su crónica para El Mundo publicada el mismo día.

Lo que se discutía era la celebración de una Jornada Europea contra la Pena de Muerte, y lo que exponía el Gobierno polaco era que no se concretaba claramente qué se entendía por ‘Pena de Muerte’, y, más en general, que esa Jornada no incluía el derecho a la vida, en línea con la posición de su partido de que tan pena de muerte es la dictada por un Tribunal como la decidida por particulares en casos de aborto y eutanasia.

Las noticias hablaron sobre que 26 países no pudieron convencer a los polacos, cuando en realidad, lo que se ve que sucedió es que hubo 26 países que no quisieron reconocer la realidad del aborto y la eutanasia.

El tiempo acabó reconociendo que los polacos tenían razón: en la propia línea de las leyes sobre aborto y eutanasia, Europa encontró una fisura, y para evitar la necesidad de la unanimidad, la Jornada la convocó el Consejo de Europa... y se celebró.

Créditos:
Titulares de ABC y El Mundo tomados de sus ediciones impresas de fecha 19 de septiembre de 2007, y extractos de las crónicas referidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario